Su autopresentación

Su autopresentación

Formador

A todos nos atraen las personas que nos transmiten tranquilidad, que nos escuchan y que nos dicen lo que nos interesa saber. 

Los romanos decían que el orador tenía que conseguir desde el comienzo de su intervención que los oyentes estuvieran capti et benevolenti, esto es, atentos y benevolentes.

Tan pronto se inicia un curso, tan pronto como el formador comienza a hablar, o incluso antes de ello, la audiencia se plantea una pregunta básica acerca de quien se dirige a él o a ella:

¿Puedo confiar en esta persona?

Esta pregunta incluye algunas subpreguntas:

Esta persona ¿es suficientemente competente en el tema del que habla?

¿Es una persona honesta?

¿Me cae bien esta persona?

Puede conseguirse que la audiencia dé una respuesta positiva a la pregunta acerca de la competencia personal del orador si quien ofició de presentador ha realizado bien su trabajo, que es, entre otras cosas, el subrayar el grado de expertise del orador respecto del tema del que habla. Algunos oradores refuerzan este efecto repartiendo entre el público su propio currículo, junto con algunas fotocopias o folletos relacionados con el tema de su charla. Otros optan por proponer al grupo que le hagan preguntas acerca de sí mismo y su trabajo.

El tema de la honestidad es algo más complejo, porque no siempre es posible que nuestro presentador subraye nuestra generosidad, desinterés, filantropía…, y si lo hiciéramos nosotros mismos, este autobombo haría pensar a nuestra audiencia en el viejo refrán: Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Sin embargo hay un modo algo más sutil de lograr este efecto. Como usted sabe, tendemos a supervalorar al que consideramos como uno de los nuestros, tanto si los nuestros es un partido político, un grupo religioso, una profesión, una procedencia geográfica o cualquier otro detalle similar. El orador experimentado trata de presentar su punto de contacto con el auditorio para lograr esta identificación:

  1. Sé que distinguís entre las personas que pisan moqueta y las que pisan viruta. Os puedo asegurar, que aunque ahora os parezca uno de los que pisan moqueta, he tenido que pisar muchas virutas a lo largo de mi vida…
  2. Mis padres, que eran pequeños comerciantes, como muchos de vosotros…
  3. Creo poder hablar con cierto conocimiento de causa sobre la atención al cliente, primero porque durante doce años trabajé en una tienda cara al público, y segundo porque en los últimos cinco vengo asesorando a distintas empresas en los temas de atención al cliente y tratamiento de quejas y reclamaciones…
  4. Entiendo perfectamente tu postura y créeme que me identifico con ella; yo también he sufrido (y sigo sufriendo) las molestias de horarios muy dilatados y tener que trabajar en sábado, y a veces en domingo, cursos y me molesta tanto como a ti tener que hacerlo…

Otra manera de lograr la identificación consiste en expresar opiniones que sabemos que nuestra audiencia profesa. A primera vista, esto puede parecer una pérdida de tiempo, pero, bien al contrario, la batalla de la credibilidad estará vencida si logramos que nuestro auditorio piense: Este hombre sabe lo que se dice, yo mismo me he hecho esta reflexión cientos de veces.

Llegados aquí, lo más probable es que ya le caigamos bien a nuestra audiencia, pero por si esto no fuera del todo cierto, hay un remedio casi infalible, refiera una anécdota, chiste o cuento que les haga sonreír, y les predisponga favorablemente ante un formador tan simpático, y ya tiene usted a su auditorio a punto de caramelo.

 

La autopresentación es la forma en que te muestras al mundo y cómo te perciben los demás:

1. Autenticidad:

  • Ser Uno Mismo: Proyecta quién eres realmente sin intentar ser alguien que no eres. La autenticidad es clave para construir relaciones genuinas.

2. Apariencia Personal:

  • Cuidado Personal: La higiene, la vestimenta y la postura influyen en la percepción que los demás tienen de ti.

3. Comunicación Verbal y No Verbal:

  • Lenguaje Corporal: La postura, el contacto visual y los gestos transmiten información sobre ti.
  • Comunicación Verbal: Hablar con claridad, mostrando interés y escuchando activamente es fundamental.

4. Actitud Positiva:

  • Optimismo y Actitud Abierta: Proyectar una actitud positiva y abierta puede influir en cómo te perciben los demás.

5. Conocimiento de Ti Mismo:

  • Fortalezas y Debilidades: Conocer tus fortalezas y áreas de mejora te permite presentarte de manera honesta y enfocarte en el crecimiento personal.

6. Contexto y Audiencia:

  • Adaptabilidad: Ajusta tu presentación según el contexto y la audiencia. La manera en que te presentas puede variar en entornos formales e informales.

7. Objetivos Claros:

  • Metas de Presentación: Ten en mente lo que quieres lograr con tu presentación. Si es una entrevista laboral, una reunión social o profesional, tu presentación puede adaptarse a esos objetivos.

8. Feedback y Mejora Continua:

  • Aceptación de Retroalimentación: Acepta los comentarios de los demás y busca maneras de mejorar tu presentación.

9. Empatía y Respeto:

  • Interacción con los Demás: Muestra empatía y respeto en tus interacciones. Escuchar y mostrar interés por los demás es parte de una buena autopresentación.

 

Editorial Luis Bonilla. Expertos en enseñanza, formación a distancia, tutores cualificados y con variedad de cursos online.

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