Los géneros que narran el aprendizaje

Los géneros que narran el aprendizaje

Orígenes de la novela

En la época moderna surgen varios géneros específicamente dedicados a reconstruir una historia de aprendizaje por medio de la forma narrativa, pero han sido el resultado de una serie histórica multisecular. Aun cuando actúen de mediadores humanistas tales como Dante, Rabelais, Erasmo o Cervantes, la mayoría de ellos se enraizan en la cultura popular y en el peculiar cruce de 207 tradiciones judeocristianas, clásicas y mediterráneas que fue dando lugar al calendario festivo y a la lírica, a la Divina Comedia, al Gargantúa o al Quijote271. Por tales medios, la vida privada comenzó a ser considerada fuente de sabiduría tanto para burgueses que practicaban roles sociales públicos, en las nuevas ciudades, como para las mujeres a quienes estaban aún vedadas casi todas las profesiones ciudadanas. La cultura oral del pueblo –campesinos o siervos domésticos– nunca había dejado de considerar la vida cotidiana fuente de conocimiento, en el marco global-local de la familia extensa y de la aldea, donde adquiría sentido la relación con el medio natural y con el Misterio.

Pero, hasta entonces, la publicidad representativa de la clase alta parecía apropiarse la existencia visible: el protocolo del dominus pretendía ser la realidad última, en su cama, en la corte o en la guerra272. Ricardo Senabre ha subrayado que la novela moderna, al igual que la novela antigua273, surge al final de un proceso en cuyo transcurso “la historia aparece después de la epopeya y antes de la narración de hechos ficticios”274. 271 Vid. PETER BURKE, La cultura popular en la Europa moderna, Madrid, Alianza, 1991 (1978); diversas obras de RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL, DÁMASO ALONSO y MARGIT FRENK ALATORRE sobre la lírica popular en el origen de la literatura romance, mientras que ERNST ROBERT CURTIUS, Literatura europea y edad media latina, 2 vols., Madrid, FCE, 2004 (1948), investigó sus raíces en la tradición culta; así como el estudio de MIJAIL BAJTIN, La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: el contexto de François Rabelais, Madrid, Alianza, 1984 (1940, 19652 ). 272 Vid. GEORGES DUBY, Guillermo el Mariscal, Madrid, Alianza, 2004 (1984). 273 “

 

Coexistencia 

Los géneros que narran el aprendizaje

Nosotros estamos acostumbrados a considerar como normal la coexistencia de los géneros literarios, que hemos ido heredando de una larga tradición cultural. Para los griegos que los fueron inventando en su tradición, los géneros literarios tuvieron una vigencia temporal e histórica mucho más definida, sucediéndose entre sí, surgiendo en cierto momento y desapareciendo después […] En la sucesión histórica de los géneros literarios en Grecia – épica, lírica, drama, relato histórico y filosófico-, la novela ocupa un último lugar […], como producto tardío en una época de decadencia” CARLOS GARCÍA GUAL, Los orígenes de la novela, 33. 274 RICARDO SENABRE SEMPERE, Literatura y público, Madrid, Paraninfo, 1987, 101. “Ni cronológicamente ni estructuralmente puede sostenerse que la novela brote de la epopeya. Su punto de partida es la historia, y si a veces se advierten en la novela rasgos épicos es porque ya en la historia existían también” ibid., 103. Vid. el comentario de CHRISTINE BROOKE-ROSE, en diálogo con UMBERTO ECO y JONATHAN CULLER, a partir de una incitación del novelista SALMAN RUSHDIE, quien considera que la novela es una “historia-palimpsesto”: “La novela echó sus raíces en los documentos históricos y ha 208 Ortega había sido taxativo: “Novela y épica son justamente lo contrario”.

No obstante, hay que analizar en qué consiste la ruptura y cómo se produce el cambio de paradigma, junto con el nuevo género. Empiezo por lo común. Tanto los cronicones bajomedievales (crónicas alfonsíes, canciller Ayala, Pérez de Guzmán, Hernando del Pulgar) y los libros de viajes (Ruiz González de Clavijo, Pero Tafur), como los grandes relatos de los descubridores y los conquistadores; la novela caballeresca prácticamente igual que sus versiones paródicas, de mucha mayor calidad, se complacen en el ir y venir de la fortuna. En toda narración que pretenda alguna audiencia se multiplican las ocasiones azarosas para que el héroe muestre su ingenio y su valentía, a través de un recorrido por el circuito de los valores ya conocidos: la búsqueda del objeto, su reconocimiento y su pérdida, su reconquista; el extravío y la recuperación de la honra o la fama, de la amada, del tesoro. La figura del individuo autónomo desarrolla un programa narrativo que se repite como un ritual. El héroe se inicia en la caballería o se perfecciona hasta entrar en un estatus reconocido.

Solamente la parodia sobre las formas aristocráticas de iniciación (Tirant lo Blanch, Jehan de Saintré, Orlando furioso, incluso el Lazarillo, el Quijote, o el Wilhelm Meister) apunta a otra realidad. No basta con que los sucesos sean sorprendentes y cautivadores para que el protagonista y su audiencia puedan experimentar un cambio. El tenido siempre un vínculo íntimo con la historia. Pero la tarea de la novela, a diferencia de la historia, es extender hasta el límite nuestros horizontes intelectuales, espirituales e imaginativos”, en U. ECO, Interpretación y sobreinterpretación, con textos de RICHARD RORTY, J. CULLER y C. BROOKE-ROSE, Madrid, Cambridge UP, 1997 (1990, 1995), 149-150. 275 ORTEGA Y GASSET, Meditaciones del Quijote (1914). 276 Vid. RAMON LLULL, Llibre de l’orde de cavalleria, Barcelona, Edicions 62, 1980. 277 Vid. ERICH KÖHLER, L’aventure chevaleresque : Idéal et réalité dans le roman courtois, Paris, Gallimard, 1974. 209 humanismo de la burguesía emergente, mientras sigue la estela de la vida aristocrática, refleja el cansancio que le provocan los vaivenes, por cuanto concluyen en repetir un mito estructural. Así permiten que se manifieste Erasmo, Tomás Moro, Luis Vives; en grado mucho más agudo, Montaigne.

 

Al final de su periplo, Lázaro de Tormes y el Guzmán, Don Quijote y Wilhelm Meister coinciden en contemplar su propia historia entre el escepticismo y la satisfacción, como quien ha cumplido un papel en una obra previamente orquestada, hasta que abandona el escenario. De tal manera no se manifiesta una “estructura universal de la narración”, sino el peso gravísimo de una estructura social que impide un cambio más profundo.

 

Los orígenes de la novela son un tema de debate entre los estudiosos de la literatura, ya que la novela es un género literario que ha evolucionado a lo largo del tiempo y no tiene un punto de origen único y claro. Sin embargo, se pueden identificar algunos hitos y antecedentes en la historia literaria que contribuyeron al desarrollo de la novela como género literario. Aquí hay algunos de los antecedentes más destacados:

  1. La Novela Griega y Romana Antigua: Si bien las obras literarias griegas y romanas antiguas, como «La Odisea» de Homero y «Las Metamorfosis» de Ovidio, no son novelas en el sentido moderno, contienen elementos narrativos que influirían en la futura escritura de novelas. Estas obras a menudo presentaban aventuras y relatos de viajes, que son características comunes de muchas novelas.
  2. Las Novelas Bizantinas: Durante el período bizantino, se desarrollaron las «novelas bizantinas», que eran relatos de amor y aventuras que a menudo se centraban en personajes aristocráticos y sus relaciones. Una de las más conocidas es «Dafnis y Cloe» de Longo.
  3. La Novela Picaresca: En el siglo XVI, la novela picaresca, que se originó en España con obras como «Lazarillo de Tormes», presentó una nueva forma de narración en la que se relataban las peripecias y desventuras de un protagonista humilde y astuto.
  4. El Siglo de Oro de la Novela Inglesa: En el siglo XVIII, autores como Daniel Defoe, Jonathan Swift y Samuel Richardson contribuyeron al desarrollo de la novela en inglés. Defoe es conocido por «Robinson Crusoe», una obra que se considera una de las primeras novelas modernas. Richardson escribió «Pamela», una de las primeras novelas epistolares.
  5. El Siglo XIX: El siglo XIX fue una época de florecimiento de la novela en Europa, con autores como Jane Austen, Charles Dickens, Honoré de Balzac y Fiódor Dostoyevski, quienes produjeron obras maestras que definieron el género de la novela en esa época.
  6. La Novela Realista y Naturalista: En el siglo XIX, surgieron movimientos literarios como el realismo y el naturalismo, que se centraron en retratar la vida cotidiana y los aspectos sociales de la época. Autores como Gustave Flaubert y Émile Zola fueron figuras destacadas en este movimiento.
  7. El Siglo XX: El siglo XX vio una expansión y diversificación del género de la novela, con la aparición de diversos movimientos literarios, como el modernismo, el realismo mágico y el posmodernismo. Autores como James Joyce, Franz Kafka, Gabriel García Márquez y Milan Kundera contribuyeron a la evolución de la novela en este siglo.

En resumen, los orígenes de la novela son multifacéticos y se remontan a diversas tradiciones literarias y movimientos a lo largo de la historia. La novela ha evolucionado con el tiempo y ha asumido muchas formas y estilos diferentes, convirtiéndose en uno de los géneros literarios más populares y versátiles en la actualidad.

 

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🔍 1. Géneros que Narran el Aprendizaje

Varios géneros literarios se han centrado en el proceso de aprendizaje, tanto formal como informal, y en la formación del carácter. Algunos de los más relevantes son:

📖 A. La Novela de Formación (Bildungsroman)

🔹 Este género se enfoca en el desarrollo personal y emocional del protagonista desde su juventud hasta la madurez.
🔹 Características: El personaje principal suele enfrentar desafíos o dificultades que lo transforman, y su aprendizaje es clave para su evolución.
🔹 Ejemplos: David Copperfield de Charles Dickens, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde.

🌱 B. La Fábula

🔹 En este género, los personajes (a menudo animales) pasan por situaciones que les enseñan lecciones morales o éticas.
🔹 Características: Un mensaje claro y directo sobre lo que debe aprender el personaje.
🔹 Ejemplos: Las fábulas de Esopo como La liebre y la tortuga.

📝 C. El Cuento Didáctico

🔹 Este género busca enseñar algo concreto, ya sea una lección moral, educativa o social.
🔹 Características: Los personajes suelen aprender rápidamente la lección que el autor quiere transmitir, de forma explícita o implícita.
🔹 Ejemplos: Cuentos de Hans Christian Andersen como La emperatriz y sus nuevos ropas.

🏞 D. El Mito y la Leyenda

🔹 Aunque se centran en lo sobrenatural o lo histórico, muchos mitos y leyendas relatan el aprendizaje y el descubrimiento personal de los héroes.
🔹 Características: El héroe debe superar desafíos o aprender verdades universales.
🔹 Ejemplos: La Odisea de Homero o los mitos griegos.


🌱 2. Los Orígenes de la Novela

La novela como forma literaria tiene sus raíces en varios géneros anteriores y ha evolucionado significativamente con el tiempo. La narración en prosa se desarrolló gradualmente a medida que la literatura pasó de ser principalmente oral a escrita.

🏺 A. La Prehistoria de la Novela

🔹 Epopeyas: Las primeras narraciones de largos viajes, batallas y aventuras, como La Ilíada y La Odisea, sentaron las bases de la narrativa extensa.
🔹 Mitos y Leyendas: También influyeron en la novela, especialmente con la presencia de héroes, antagonistas y enseñanzas que forman parte del viaje de aprendizaje.

📜 B. La Edad Media y el Renacimiento

🔹 En la Edad Media, las romances caballerescas y los ciclos artúricos fueron fundamentales para la narrativa de aventuras, aunque con menos enfoque en el desarrollo personal del protagonista.
🔹 Con el Renacimiento, se comienza a desarrollar una literatura más realista y reflexiva, que también comenzó a explorar las emociones y conflictos internos de los personajes.
🔹 Ejemplos tempranos de novelas: Amadís de Gaula (siglo XV).

🌍 C. El Siglo XVII: El Nacimiento de la Novela Moderna

🔹 Es durante el Siglo de Oro (siglo XVII) cuando la novela comienza a tomar su forma moderna. La narrativa más larga y compleja se hace popular.
🔹 Ejemplo clave: Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes (1605), considerada la primera gran novela moderna. Esta obra explora los temas del aprendizaje, el idealismo y la realidad.
🔹 Otros ejemplos de la época son La Celestina de Fernando de Rojas y La vida de Lazarillo de Tormes (1534), que reflejan las tensiones sociales y las lecciones de vida de los personajes.

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