Comentarios finales:

Algunas cuestiones y nuevas direcciones.
A pesar de la gran cantidad de instrumentos de evaluación del conocimiento que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo y de la variedad de aplicaciones que se han realizado con estos métodos, quedan cuestiones pendientes en este campo. Por un lado, es necesario llevar a cabo estudios de fiabilidad, validez y utilidad de estos métodos, por otro lado, es necesario integrar la diversidad de procedimientos y resultados obtenidos.
En la actualidad, la investigación en este campo se dirige a la integración de métodos múltiples de elicitación del conocimiento y a la evaluación de los métodos existentes (Gaines y Shaw, 1997). Los esfuerzos para valorar la fiabilidad y validez concurrente de los métodos han aumentado recientemente. Sauer, Schramme y Ruettinger (2000) examinaron la capacidad de dos métodos distintos, la entrevista estructurada y la red semántica, para capturar la realización de los participantes en una tarea de diseño de un producto. La técnica de la representación en forma de red semántica fue mucho más productiva que la entrevista estructurada, aunque requirió un poco más de tiempo.
Validez

Rohrer (2000) analizó la validez convergente y discriminante de tres técnicas de elicitación del conocimiento, dentro de las técnicas conceptuales, una tarea de relación de palabras, una tarea de relaciones semánticas y una tarea de ordenación de conceptos. Sus resultados indicaron sólo una validez convergente moderada de las tres técnicas.
Muchos trabajos actuales se dirigen a integrar los diferentes métodos en una única medida o forma de representación. Por ejemplo, Zaff, McNeese y Snyder (1993) describen una metodología denominada AKADAM (Advanced Knowledge and Design Acquisition Methodology) que integra tres métodos diferentes, cada uno de los cuales revela una perspectiva distinta de los requerimientos del usuario e intentaron felicitar conocimiento en forma de conceptos, reglas y diseño. Por su parte, Mengshoel (1995) describe un instrumento de reformulación del conocimiento (KRF).
Este procedimiento se ilustra con el uso de la tarea de clasificación de tarjetas y la rejilla, o grid. Gaines y Shaw (1997) proponen el intercambio de información sobre diversas técnicas de análisis del conocimiento a través de las páginas web. Chao, Salvendy y Lightner (1999) emplean tres metodologías distintas, el análisis de protocolos verbales, la entrevista y la técnica de la rejilla, encontrando que cada tipo de técnica particular contribuye de forma específica a elicitar un tipo de conocimiento. A partir de estos resultados, los autores establecen, mediante una ecuación de regresión múltiple, un índice para combinar tipos de tareas, métodos de elicitación y habilidades cognitivas de los individuos.
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