COACHING PARA DOCENTES (I y II) parte 20

El desarrollo de habilidades en el aula
AREA LIBRE: corresponde al cuadrante superior izquierdo, donde se encuentran los datos, las informaciones, las experiencias, de nuestro yo, que son conocidas por la propia persona y por quienes les rodean.
A esta celda se le denomina libre o transparente, porque contiene toda la información de nosotros mismos que conoce nuestro entorno. En esta área no existe nada de nosotros que no sepan los demás.
Constituye aquella zona de espacio interpersonal que está dedicada a compartir información y al entendimiento mutuo. Esta faceta de la información que conozco yo y que conocen los demás de mí en la relación interpersonal, se cree que es aquella parte de la relación que controla la productividad interpersonal. Esto quiere decir que cuánto más comunicativos seamos con la gente que nos rodea, mejor nos irán nuestras relaciones sociales. Por esta razón, cuanto más grande sea el área libre, más productivas, beneficiosas y efectivas serán nuestras relaciones interpersonales.
Es un área que se caracteriza por un intercambio de información, sin barreras y continuo, entre el yo y los demás. De esta manera, nuestro comportamiento se torna abierto y accesible a los demás.
El área libre aumenta de tamaño en la medida en que crece el nivel de confianza entre la persona y su entorno, y también en la medida en que se incrementa la cantidad de información que fluye entre nosotros y los demás, especialmente si se trata de informaciones de carácter íntimo y personal.
AREA CIEGA: corresponde al cuadrante superior derecho, donde se encuentra toda la información sobre nuestro yo, que nosotros ignoramos pero que los demás conocen. Es la información que las personas de nuestro entorno saben de nosotros mismos, y nosotros la desconocemos.
A esta celda se le denomina área ciega, porque contiene toda la información que conocen los demás sobre mí, pero que yo ignoro. Siendo así, esta parcela de funcionamiento constituye una desventaja interpersonal para el yo, ya que, gestiona y maneja menos información sobre sí mismo que los demás, por lo que se le hace casi imposible comprender los comportamientos, las decisiones o las actitudes de los demás respecto a él mismo.
De manera similar, los demás están en una posición ventajosa, ya que no sólo conocen sus propias reacciones, sentimientos y percepciones, sino también las mías, mientras que yo mismo no soy consciente de ellas.
Al comenzar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son observadas por las restantes personas del grupo. Estos datos hacen referencia a nuestra manera de comportarnos, nuestra forma de hablar, el estilo de relacionarnos, etc.
Información

AREA OCULTA (privada o fachada): corresponde al cuadrante inferior izquierdo donde se encuentra toda la información que uno mismo sabe respecto de sí, pero que es desconocida por el entorno.
A esta celda se le denomina área oculta, privada o fachada porque contiene todo lo que conocemos de nosotros mismos y que ocultamos a los demás.
Esta forma de comunicación con el entorno se puede dar, o bien por miedo a que el grupo pudiera hacernos daño, rechazarnos o apartarnos si conociera nuestros verdaderos sentimientos, percepciones y opiniones respecto del propio grupo o de sus integrantes o respecto de nosotros mismos, o bien porque quisiéramos, maquiavélicamente, manejar nuestro entorno, al cuál negaríamos información sobre nosotros mismos para así poder dominarlo y dirigirlo a nuestro antojo.
Muchas veces, otra de las posibles razones por las que mantenemos “cerrado” el flujo de información hacia el resto del grupo es porque pensamos que no contamos con ningún elemento de apoyo dentro de él.
Suponemos que, si les comunicamos nuestros sentimientos, pensamientos y reacciones, los integrantes del grupo podrían juzgarnos de manera negativa.
Sin embargo, a veces esta idea no es más que una suposición que debemos verificar, y lo tendremos que hacer abriéndonos al grupo y comunicándole parte de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones para ver cómo reaccionan. A partir de ahí, tendremos más datos empíricos para formarnos una opinión sobre el grupo y decidir cuál va a ser nuestro comportamiento posterior. Es decir, que si no somos capaces de asumir ciertos riesgos, jamás podremos comprobar la certeza de nuestras suposiciones.
La información que el yo percibe como potencialmente perjudicial si la
comunica a los demás, que se reserva por miedo, deseo de poder o cualquier otra razón, constituye lo que se conoce como la Fachada, este frente protector que en muchas ocasiones puede desempeñar una función defensiva para el yo.
De esta manera, podemos concluir que es necesario en toda relación interpersonal un elemento fachada en el individuo que lo proteja de su entorno, pero lo que no se ha demostrado empíricamente es qué cantidad de información puede el individuo mantener para sí, sin socavar la efectividad de sus relaciones interpersonales.
La pregunta que se plantea no es tanto si la Fachada es necesaria o no, que está demostrado que tiene una función vital, sino qué cantidad de defensa consciente se puede tolerar antes de que la comunicación se inhiba y comiencen a deteriorarse las relaciones interpersonales.
El término «celda» en diferentes contextos puede tener distintos significados y connotaciones. En algunas situaciones, la palabra «celda» se utiliza para referirse a áreas ocultas, privadas o fachadas, aunque esto puede depender del contexto específico. Aquí hay algunas interpretaciones posibles:
- Celdas en la arquitectura: En arquitectura, una «celda» puede hacer referencia a una unidad o espacio de construcción, a menudo en un contexto religioso o de prisión. En este caso, una «celda» podría considerarse un área privada, como una habitación en un monasterio o una celda de prisión.
- Celdas en la tecnología: En tecnología y ciencias de la computación, una «celda» a veces se utiliza en el contexto de las hojas de cálculo o las bases de datos para describir una ubicación específica donde se almacena información. En este caso, no se considera una «área oculta» o «privada», sino más bien un espacio designado para almacenar datos.
- Celdas en la biología: En biología, una «celda» se refiere a la unidad fundamental de la vida. No se considera un área oculta o privada, sino una estructura fundamental que constituye todos los seres vivos.
- Celdas en contextos adicionales: El término «celda» puede utilizarse en una variedad de contextos, como en la electrónica para describir una unidad de batería, en la agricultura para referirse a un espacio en un campo de cultivo, o en otros campos con significados específicos.
La interpretación precisa del término «celda» como «área oculta, privada o fachada» dependerá en gran medida del contexto en el que se utilice. En algunos contextos, como la arquitectura religiosa o carcelaria, podría relacionarse con áreas privadas o cerradas al público, mientras que en otros contextos, el término puede tener significados completamente diferentes.
Editorial Luis Bonilla. Expertos en enseñanza, formación a distancia, tutores cualificados y con variedad de cursos online.
1. Concepto de Coaching Educativo
El coaching educativo es un proceso que ayuda a los estudiantes a identificar sus objetivos, potenciar sus habilidades y superar obstáculos en su aprendizaje. A diferencia de la enseñanza tradicional, el coaching se enfoca en el estudiante como protagonista de su propio proceso educativo.
2. Objetivos del Coaching en el Aula
- Mejorar la Autoconfianza: Fomentar la confianza en las habilidades del estudiante.
- Establecer Metas: Ayudar a los estudiantes a definir objetivos claros y alcanzables.
- Desarrollar Habilidades Sociales: Potenciar la comunicación, la empatía y el trabajo en equipo.
- Estimular el Pensamiento Crítico: Fomentar la capacidad de análisis y la resolución de problemas.
- Aumentar la Motivación: Impulsar el interés por aprender y la autorresponsabilidad.
3. Estrategias de Coaching en el Aula
📌 Escucha Activa
- Descripción: Practicar la escucha activa permite a los educadores comprender mejor las necesidades y preocupaciones de los estudiantes.
- Ejemplo: Durante una sesión de coaching, el docente puede hacer preguntas abiertas y proporcionar retroalimentación reflexiva.
📌 Establecimiento de Metas SMART
- Descripción: Las metas deben ser Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con un Tiempo definido.
- Ejemplo: Un estudiante puede establecer la meta de «mejorar su calificación en matemáticas en un 10% al final del trimestre».
📌 Técnicas de Visualización
- Descripción: Utilizar la visualización para ayudar a los estudiantes a imaginar el éxito y cómo alcanzar sus objetivos.
- Ejemplo: Pedir a los estudiantes que cierren los ojos y visualicen cómo sería lograr su objetivo académico.
📌 Reflexión y Autoevaluación
- Descripción: Fomentar la reflexión sobre el aprendizaje y el progreso personal.
- Ejemplo: Los estudiantes pueden mantener un diario de reflexiones donde registren sus logros y áreas de mejora.
📌 Feedback Constructivo
- Descripción: Proporcionar retroalimentación que ayude a los estudiantes a entender sus fortalezas y debilidades.
- Ejemplo: En lugar de simplemente señalar errores, un docente puede guiar al estudiante para que identifique soluciones.
4. Beneficios del Coaching en el Aula
- Desarrollo de Habilidades Personales: Mejora la comunicación, la empatía y las relaciones interpersonales.
- Aumento del Rendimiento Académico: Los estudiantes se vuelven más responsables y proactivos en su aprendizaje.
- Clima de Aula Positivo: Fomenta un ambiente colaborativo y de apoyo.
- Autonomía y Autodisciplina: Los estudiantes aprenden a gestionar su tiempo y recursos de manera efectiva.
5. Implementación del Coaching en el Aula
- Capacitación Docente: Los educadores deben formarse en técnicas de coaching y habilidades interpersonales.
- Integración en el Currículo: Incluir actividades de coaching como parte del programa académico.
- Evaluación Continua: Monitorear el progreso de los estudiantes y ajustar las estrategias según sea necesario.