El relato dialógico

Contraste de las memorias y los testimonios orales
Un concepto de historia menos esquemático ha sido propuesto por Oswyn Murray24 y desarrollado posteriormente por un grupo de relevantes historiógrafos, quienes admiten que Heródoto no sólo recurrió a fuentes 23 Vid. JAMES FENTRESS, CHRIS WICKHAM, Social Memory: New Perspectives on the Past, Oxford, Blackwell, 1992, viene a reformular con otros términos la teoría de MAURICE HALBWACHS, de lo cual no han dejado de apercibirse quienes defienden este “nuevo modelo”. Londres, Duckworth, 1987, 13, 17-18. 36 tradicionales, sino que se basó fundamentalmente en la tradición oral25. Esa toma de conciencia es más posible hoy, en la medida que la Historia oral se ha ido abriendo paso en su tarea de nutrir el discurso histórico con los aportes de los testigos o quienes se han hecho cargo de su memoria: los allegados. No obstante, hay que matizar el hecho de que Heródoto elaboró un discurso exento para construir su diégesis. Fue uno de los creadores de esa peculiar perspectiva que convierte al narrador en figura de Dios, según lo imaginaba Walter Benjamin. El narrador omnisciente de la “vieja novela” y de la vieja Historia monologan sobre los hechos o introducen discursos reconstruidos sobre una base poético-retórica. Según Michael Grant, tanto Heródoto como el propio Tucídides deben mucho a la narración homérica26. Es relativamente sencillo comprobarlo por el contraste de la estructura compositiva del relato griego con las narraciones bíblicas: el aire de familia procede de Homero. Aunque los historiadores, especialmente Tucídides, estén explícitamente motivados para desechar los mythodes (fabulaciones), tanto el orden de los hechos como sus brillantes diálogos y peroraciones se atienen al modelo de su cultura heroica.
La introducción de LURAGHI, ibid., 2-3, pone en relación secuencial este último redescubrimiento de la oralidad por la historiografía griega con el anterior interés por la cultura oral (la “revolución oral”, dice él) en otros campos de los estudios clásicos, a los que haré referencia indirecta al estudiar las relaciones entre oralidad y escritura. Además, LURAGHI traza una penetrante síntesis de la moderna historiografía griega, desde JACOBY, pasando por el énfasis que MOMIGLIANO concede a los testimonios orales en las fuentes (vid. nota supra, en este apdo.), hasta llegar por medio de las sugerencias de este último a MURRAY. “De hecho, es posible que Jacoby, especialmente en Atthis, tuviera en mente el trabajo sobre la tradición oral detrás de los evangelios”, ibid. 9, que RUDOLPH BULTMANN había desarrollado poco antes. De cualquier manera, las referencias a la tradición oral solo han sido investigadas en profundidad a partir de MURRAY. 26 MYCHAEL GRANT, Greek and Roman Historians: Information and Misinformation, London, Routledge, 2000, 25-27. 37 ¿Es inevitable esa reducción? Ya que la total objetividad del discurso sería una falacia, ¿cómo podremos mitigar la tendencia del narrador a retorizar la historia, desde una sola perspectiva? Parece que el supuesto de una historiografía “objetiva”, entre cuyos prototipos el supuestamente más “científico” sería Tucídides, y el más confiado en la tradición oral, Heródoto; así como la aplicación de la Historia de las formas (Formgeschichte) al análisis de los evangelios sinópticos, como si fueran almacenes de tradiciones comunitarias, a pesar de su indudable interés, no dejaban que saliera a la luz un tercer paradigma en la construcción del discurso histórico.
Relatos
Los Apomnemoneumata de Jenofonte sobre Sócrates, de un modo lejanamente similar al evangelio de Marcos, tienen la factura de un relato dialógico que se nutre principalmente de la interacción mantenida por el héroe con personas y tipos sociales de su entorno. Guardan mucha mayor semejanza con las pautas de investigación que hoy serían comunes en el estudio de distintas memorias sobre una persona, incluidas las de sus detractores, con el fin de narrar una vida, o en el trabajo de participar activamente durante el proceso de la historia oral; antes que con los recursos de la retórica –a excepción de la sencillísima chreia- o con los procedimientos formularios de la narración homérico-clásica y del relato deuteronomista. En el evangelio de Marcos, como en los historiadores griegos y romanos27, los diálogos que esclarecen los hechos 28 son frecuentes, mucho 27 En esto se diferencian con suficiente claridad los historiadores clásicos de los autores de biografías, griegos y romanos: “Dado que los primeros biógrafos estaban preocupados principalmente por el desarrollo del carácter moral, la biografía fue vista, sobre todo, como ética y retórica, mientras que la escritura de la historia exigía investigación y análisis. En algunos periodos, la biografía y la historia pudieron aproximarse una a otra, y autores como Jenofonte y Tácito escribieron en ambos géneros” RONALD MELLOR, “Roman Biography”, en id., The Roman Historians, Nueva York, Routledge, 1999, 132. El autor compara ese acercamiento con nuestra propia época, cuando la biografía ha adquirido método y fiabilidad histórica. 38 más que en la narración protobíblica. Sin embargo, no han sido sencillamente inventados a partir de un cúmulo de datos procedentes de distintos medios, sino que, al menos de modo general, reproducen el esquema de las interacciones tal como fueron conservadas por la memoria oral, aun cuando incorporen otros dichos y hechos a la situación dramática.

Es el caso de aquellos añadidos por su tema al relato del banquete con los pecadores que celebraron Jesús, los aprendices y los publicanos en casa de Leví (Mc 2, 13ss.; ¿en Cafarnaún, en Tiberias?). Durante su actividad redactora, Mateo y Lucas también utilizaron el recurso de insertar dichos o agruparlos por temas, pero tal procedimiento resulta mucho más notorio, a causa de su decisión de hacerse cargo de casi todo el material disponible 29 (la/s fuente/s o el documento Q). Siguiendo este hilo, nos topamos con un obstáculo que había soslayado la historiografía positivista, durante dos siglos acríticamente supervalorada por el supuesto común de que los medios de información masiva se limitan a “contar hechos”30. La definición de las diferencias entre poesía e historia, según Aristóteles, identificaría a ésta última con la crónica objetiva de sucesos 28 Entre esos diálogos compuestos como resultado de un aprendizaje retórico (progymnasmata), destacan las chreiai por su semejanza con los diálogos de los evangelios. 29 Lucas y Mateo incorporan la mayor parte de las tradiciones disponibles, de lo que es prueba el alto grado de coincidencia en los materiales usados, además de los que Marcos había previamente seleccionado y los que cada uno aportaron de fuentes propias. El esfuerzo inclusivo de ambos tuvo su efecto en la estructura del relato originario, ya sea por la organización de un amplio caudal de dichos en forma de cinco discursos sucesivos, como hizo Mateo, ya sea por la amplificación inverosímil de la subida de Jesús a Jerusalén, donde Lucas decidió insertar la mayoría de ellos. 30 Cf. el paso desde el supuesto de una objetividad inmediata en la mirada sobre el acontecimiento contemporáneo, a un reconocimiento de las mediaciones en el conocimiento histórico, empezando por cómo se configura su discurso, JORGE LOZANO, El discurso histórico, Madrid, Alianza, 1987. No obstante, el análisis del autor se centra con tal exclusividad en las “estrategias discursivas” y “persuasivas” del discurso histórico, a semejanza de la propaganda, que ha dejado de lado las formas de construir el texto que pueden garantizar una mayor intersubjetividad (en vez de retorizar una imposible subjetividad), por medio de la forma dialógica, el contraste de puntos de vista y de valoraciones sociales, el respeto máximo a las fuentes, etc. 39 singulares, que evita el modo optativo (lo posible o deseable) de las acciones representadas en la poesía.
Definiciones
Recordemos la definición antes citada: Se diferencian en que el uno dice las cosas tal como pasaron y el otro cual ojalá hubieran pasado [o podrían haber pasado, opt. gr. a’n ge,noito]. Y por este motivo la poesía es más filosófica y esforzada empresa [filosofwteron kai spoudaioteron] que la historia, ya que la poesía trata de lo conjunto [ta. kaqo,lou], y la historia, por el contrario, de lo singular [ta. kaqV e[kaston] 31 Esa crónica en esqueleto que Aristóteles llama historia es el relato que intentarían conseguir, por motivos pragmáticos, los detectives y quienes los representan en la ficción, cuando investigan incansablemente (no es menos esforzada la tarea) con la principal finalidad de añadir hechos y construir secuencias durante el sumario previo a cualquier juicio. Así pues, lo específico de la poesía no parece residir en la mera ligazón causal de las acciones representadas (mythos), ni aun siquiera en la tipicidad de los caracteres (ēthos).
Los expertos en retórica judicial saben que tanto las relaciones de causa-efecto, como las connotaciones de los tipos humanos, que Teofrasto, un discípulo de Aristóteles, quiso catalogar para tales usos, son igualmente necesarias en la narratio orientada a persuadir que en la poesía. No es necesario engañar; basta con apoderarse de la lógica32. Por el contrario, la tarea de la audiencia, no sólo del juez, es radicalmente distinta. Una vez reunidas todas las voces posibles, con sus memorias bien o mal entramadas, las pone en contraste a través de una presentación pública, como el medio más adecuado para aproximarse a la verdad.
El contraste entre las memorias y los testimonios orales es una distinción importante en el contexto de la recopilación y preservación de relatos históricos y personales. A continuación, se describen las diferencias clave entre estos dos enfoques:
Memorias:
- Escritas: Las memorias son narraciones escritas por individuos sobre sus propias experiencias y recuerdos. Pueden ser autobiografías, diarios personales o libros de memorias.
- Reflexivas: Las memorias a menudo involucran una reflexión profunda sobre el pasado. Los autores tienen tiempo para organizar sus pensamientos y ofrecer una narración coherente y estructurada de sus experiencias.
- Contexto Cultural: Las memorias pueden incluir detalles culturales y contextuales que ayudan a los lectores a comprender el entorno en el que se desarrollaron los eventos.
- Edición y Revisión: Los autores de memorias pueden revisar y editar sus relatos antes de publicarlos, lo que les brinda la oportunidad de dar forma a la narrativa según su perspectiva.
Testimonios Orales:
- Hablados: Los testimonios orales consisten en relatos narrados verbalmente por individuos que comparten sus experiencias en forma de entrevistas, conversaciones o testimonios grabados.
- Inmediatez: Los testimonios orales a menudo capturan la inmediatez de las experiencias. Los narradores pueden expresar sus emociones y pensamientos en tiempo real.
- Interacción: Los testimonios orales pueden involucrar una interacción entre el narrador y el entrevistador o el público. Pueden surgir preguntas y respuestas durante la narración.
- Autenticidad y Espontaneidad: Los testimonios orales a veces se valoran por su autenticidad y espontaneidad. Ofrecen una perspectiva más cruda y no editada de las experiencias.
- Riesgo de Olvido: Dado que los testimonios orales dependen de la memoria de los narradores, existe un riesgo de olvido o distorsión con el tiempo.
En resumen, las memorias son narraciones escritas que permiten una reflexión más cuidadosa y estructurada sobre las experiencias personales, mientras que los testimonios orales son narraciones habladas que pueden capturar la inmediatez y la autenticidad de las experiencias, pero que pueden ser menos precisos debido a la naturaleza de la memoria humana. Ambos enfoques tienen sus ventajas y desafíos, y a menudo se utilizan de manera complementaria en la documentación de la historia y la preservación de las experiencias individuales.
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🔹 1. El Relato Dialógico: Un Enlace de Voces
📌 ¿Qué es un Relato Dialógico?
El relato dialógico implica una interacción directa entre dos o más voces narrativas, donde no solo se transmite una historia de manera lineal, sino que se escuchan las diferentes perspectivas, pensamientos y emociones de los interlocutores. Este tipo de relato se presenta como un diálogo constante que da forma al discurso colectivo.
💡 Ejemplo: Un relato dialógico podría ser una conversación entre varias personas que comparten sus recuerdos de un evento significativo, donde cada uno aporta su versión de los hechos, creando una narrativa compartida.
🔹 2. Las Memorias: Relatos Personales de la Experiencia
📌 ¿Qué Son las Memorias?
Las memorias son relatos personales que describen las experiencias vividas por un individuo a lo largo de su vida, generalmente con un enfoque reflexivo y subjetivo. La memoria no solo se basa en la rememoración de hechos, sino en una reinterpretación emocional y cognitiva de los mismos. Los recuerdos, en este sentido, no son simples reproducciones de hechos pasados, sino que se construyen y reinterpretan continuamente en la mente del narrador.
💡 Ejemplo: Las memorias de un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial podrían ser una narración profunda de sus experiencias, no solo de los hechos, sino de cómo esos hechos le afectaron emocionalmente a lo largo de los años.
📌 Características de las Memorias
- Subjetividad: Enfocadas en la perspectiva personal del narrador.
- Reflexividad: El narrador interpreta y da sentido a los recuerdos.
- Autobiográficas: Relatos que giran en torno a la vida del narrador, lo que incluye sus emociones, vivencias y opiniones.
🔹 3. Los Testimonios Orales: Relatos Colectivos del Pasado
📌 ¿Qué Son los Testimonios Orales?
A diferencia de las memorias, los testimonios orales buscan capturar las experiencias de individuos en contextos históricos, y son utilizados como fuentes históricas que aportan voces directas sobre eventos pasados. El testimonio oral tiene un enfoque de colectividad, ya que intenta recuperar las historias de aquellos que no son necesariamente los protagonistas de los eventos, sino más bien los testigos o personas que vivieron esos hechos de manera indirecta o marginal.
💡 Ejemplo: Un testimonio oral de un trabajador durante la Revolución Industrial podría ser una narración sobre sus condiciones de trabajo, sus emociones y sus vivencias personales durante ese tiempo, contribuyendo a entender la historia desde una perspectiva más humana.
📌 Características de los Testimonios Orales
- Colectividad: A menudo representa la experiencia de grupos de personas más que un solo individuo.
- Contexto histórico: Los testimonios orales suelen dar cuenta de hechos históricos o eventos sociales relevantes.
- Autenticidad: Los testimonios son percibidos como una fuente directa de información sobre hechos vividos, aunque también pueden estar cargados de subjetividad.
🔹 4. Contraste Entre Memorias y Testimonios Orales
📌 4.1. Diferencias en el Enfoque y la Subjetividad
- Memorias: Tienen un enfoque introspectivo y autobiográfico. El narrador busca ofrecer una visión personal de sus vivencias y emociones a lo largo del tiempo. Las memorias tienden a reinterpretar los hechos pasados desde la perspectiva de una vida vivida.
- Testimonios Orales: Aunque también subjetivos, los testimonios orales se enfocan más en narrar eventos históricos desde una perspectiva colectiva. A menudo, los testimonios son ofrecidos por testigos de un evento y se enfocan en las circunstancias del momento y las implicaciones sociales de lo vivido.
💡 Ejemplo: Un sobreviviente de un desastre natural podría escribir sus memorias, enfocándose en sus sentimientos durante y después del evento, mientras que un testimonio oral de un grupo de personas que vivieron el mismo evento podría centrarse en cómo el desastre afectó a la comunidad y cómo colaboraron para sobreponerse a la tragedia.
📌 4.2. Diferentes Roles del Narrador
- Memorias: El narrador es el protagonista de la historia, y su rol es el de reflexionar sobre su vida y las lecciones aprendidas.
- Testimonios Orales: El narrador puede ser un observador o testigo, y su rol es compartir las experiencias de otros o de un grupo, resaltando el contexto histórico en el que se situaron esos hechos.
📌 4.3. Tiempo y Perspectiva
- Memorias: A menudo presentan una visión personalizada del tiempo, en la que el narrador puede mover el relato entre diferentes épocas y reflexionar sobre cómo esas vivencias lo transformaron.
- Testimonios Orales: Tienden a centrarse más en el aquí y el ahora, especialmente en contextos donde el narrador está testificando sobre un evento reciente, buscando preservar la memoria colectiva para la posteridad.
🔹 5. Importancia del Relato Dialógico en Ambos Casos
Ambos géneros, tanto las memorias como los testimonios orales, son profundamente dialógicos en el sentido de que tanto el narrador como el receptor tienen un rol activo en la construcción del significado. En las memorias, el diálogo interno con el pasado y la reflexión sobre lo vivido son esenciales. En los testimonios orales, el diálogo social es fundamental, ya que se construye un relato basado en la interacción entre el testigo y la comunidad que lo recibe.